Frecuencia Vibratoria, * * LOS CHAKRAS TUS ALAS DE ÁNGEL Frecuencia Vibratoria "Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra". El Kybalión El tercer Principio Hermético, nos habla de la vibración explicando como todo lo existente en el mundo, en el universo y en todas las dimensiones vibra. Todo ser u objeto vibra. Mientras más sutil es el ser, vibra a más alta velocidad, mientras más denso, vibrará más lento . El ser humano, tiene una vibración lenta, mientras que un Ángel es de frecuencia vibratoria muy alta, para ejemplificar más este fenómeno de la vibración, nos podemos centrar en las hélices de un avión, que mientras más rápido giren, a nuestros ojos puede parecer estáticas o incluso, podemos no detectar su presencia de manera inmediata, en cambio, cuando dichas hélices giran lento, fácilmente podemos notar tanto su presencia como la secuencia de su movimiento.  El espíritu tiene una vibración de una intensidad infinita, a tal grado que se puede considerar como si estuviera en reposo. De la misma manera, el cuerpo físico, que es de materia densísima, tiene una vibración tan débil que parece también estar en reposo. Por eso se dice que los extremos se tocan. Helena P. Blavantsky lo define de esta manera "El Espíritu es materia en su más elevado estado de sutilidad y la materia es espíritu en su expresión más densa."Los Ángeles son seres cuya frecuencia es muy alta, es decir, hacen vibrar a tal velocidad sus átomos que pasan al estado radiante, generan luz; por esto se les llaman "Seres de Luz".  Los Ángeles pueden alcanzar una mayor expansión y contracción que el ser humano porque sus cuerpos son más fluidos. En ésta Era de Ángeles, es muy común oír hablar de contactos angelicales y mucha gente que dice haber visto uno (o muchos), quiero decirte que no hay nada más difícil que ver un Ángel, precisamente por su frecuencia vibratoria que esta en contraposición de la del ser humano. Ver un Ángel es privilegio de pocos... muy pocos. Para que un ser humano sea capaz de percibir la presencia física de un Ángel hace falta que esta persona haya cambiado ya su frecuencia vibratoria mediante el cambio de conciencia. Nosotros no podemos aspirar a que Dios o los Ángeles vengan a nosotros, somos nosotros los que nos tenemos que elevar hacia ellos. ¿Cómo elevar nuestra frecuencia vibratoria? Siendo mejores. Aprendiendo no solamente las teorías espirituales, sino llevarlas a la práctica. Medita, vive dentro del amor y el servicio a lo que te rodea. Todo acto que deriva del amor, limpia y expande tu energía al igual que tu conciencia acelerando tu frecuencia vibratoria. En cambio todos los actos que no derivan del amor, como el rencor, el resentimiento, la tristeza, la depresión, la preocupación, el miedo, etc. Crean bloqueos en tu energía, deteniendo su flujo natural, haciendo que tu aura se torne gris y con esto, toda esperanza de contacto angélico se disipa. Ya que la comunicación directa con ellos depende en mucho de nuestra calidad humana. Cuando una persona eleva su frecuencia vibratoria y eleva hacia el Ángel, éste puede manifestarse ante ella, pero nunca en su forma natural. El Ángel, por medio del pensamiento, adoptará alguna forma de baja frecuencia que permita a la persona verlo, pero jamás bajará su frecuencia al grado de convertirse en "otro" ser humano, se puede parecer, pero nunca será igualen sus características físicas. Por esta razón, cuando escuches que a una persona en problemas, le llegó oportunamente un Ángel para ayudarle, no es precisamente un Ángel convertido en ser humano el que ha llegado, es el Ángel, influyendo sobre un ser humano para éste brinde su ayuda a quien lo necesita.  TUS ALAS DE ÁNGEL ¿Quién no ha deseado poder volar? Mucho antes de que Leonardo da Vinci diseñara diferentes artefactos voladores, los antiguos griegos relataban la historia de Dédalo, quien hizo un par de alas para sí mismo y para Ícaro, su hijo, a fin de escapar volando de la isla en la que estaban prisioneros. Las alas estaban hechas de plumas unidas con cera. Pese a las advertencias de su padre Ícaro voló demasiado cerca del so, las alas se derritieron y Dédalo, con el corazón destrozado, vio que su hijo caía al mar y se ahogaba. Pero supongamos que tienes alas que no pueden fundirse. Así como nuestros chakras son más sutiles que nuestro cuerpo físico, hay dentro de nosotros puntos de energía y fibras aún más sutiles. Imagina por un momento que hay pares de diminutas vainas doradas a cada lado de tu espalda, desde lo alto del cuello hasta la parte baja de tu espalda, desde lo alto del cuello hasta la parte baja de tu espalda, y que, si presentas atención a esas vainas, despertarán y se abrirán. De ellas se desenroscarán diminutas fibras doradas, a lo ancho de tu espalda y más allá. Son tus fibras aladas. Plenamente abiertas, actúan como un sistema de antenas que te ayudarán a alinearte con tu Ángel. Si nosotros tenemos un juego de estas fibras, los Ángeles poseen muchas. Aparte se te hará hacer un ejercicio que te mostrará cómo abrir tus doradas fibras aladas y despertar a la parte de ti que es angelical. Aunque puede parecer extraño en un principio, cuanto te acostumbras a ellas disfrutas desplegándolas también en lugares públicos. Mira qué pasa cuando las despliegas en un ascensor repleto… o viajando en autobús. Una anécdota nos comenta que una noche un estudiante de los Ángeles, estando en un restaurante atestado de gente no lograba llamar la atención de la camarera por mucho que se esforzara. Sólo para entretenerse, decidió abrir sus alas mientras la esperaba. A los pocos segundos tenía a la camarera a su lado, y se llevó una sorpresa al ver el rótulo con su nombre: Ángela. Cuando hayas terminado de usar tus alas, lo mejor es recogerlas nuevamente dentro de tu cuerpo, para que las fibras no se enreden o anuden. Si ocurre eso, visualiza a tu Ángel de pie detrás de ti, con un gran peine dorado, peinándolas hacia fuera. El Ángel puede usar las fibras de sus propias alas para quitarte los enredos. También las puedes limpiar y peinar bajo la ducha. Una manera sencilla de darte energía es hacer que esas fibras vengan hacia adelante, rodeándote hasta que las puntas de un ala toquen las puntas de la otra. Tus alas crearán un cilindro de luz dorada a tu alrededor que puedes introducir en tu cuerpo en espiral. Percibe esa luz que se vierte dentro de ti, llenando tus chakras y todas las partes de tu cuerpo físico. Cuando despliegues las alas, irradias energía amorosa, no sólo desde las puntas de tus alas, sino también desde tu corazón. Ya estés sentada en un autobús o formando fila en el supermercado, cada vez que abres las alas emites amor al mundo y contribuyes a elevar la atmósfera espiritual. DEFINICIÓN Para poder utilizar los peldaños al éxito, debes definir lo que deseas. Conversar con tus Ángeles puede ayudarte a fijar tus objetivos. ¿Quieres lo que quieres por ti misma o para impresionar a otros? Si tu meta es ser rica, ¿con qué propósito deseas el dinero? ¿Es para disfrutar del bienestar en un plano físico, mental o emocional, o para demostrarte y demostrar a otros que estás bien? ¿De qué otra manera podrías satisfacer estas necesidades? Al establecer lo que realmente deseas allanarás el camino de su obtención. Puedes dialogar con tu Ángel para analizar tu motivación y desentrañar cualquier renuencia de tu parte a recibir lo que dices desear. A veces el inconsciente retiene una agenda oculta, tal como la falta de valor o el miedo a la envidia, que bloquea la realización de tu meta. Para ayudarte a definir tus metas, conviene comenzar con una lista de deseos. Esto significa anotar todo lo que deseas, por descabellado que pueda parecer. Repasa la lista y consolida cualquier duplicación. Luego agrega detalles a lo que deseas. Puedes descubrir que se divide en dos categorías, tales como dinero, salud e imagen personal, relaciones y otras cosas. ¿Qué categoría es más importante para ti? Ponlas en orden, desde la primera a la última de tus preferencias. Esto te será de gran ayuda para definir tus prioridades y fijar tus intenciones. Cunado sepas con claridad lo que deseas, comienza por seleccionar uno de los puntos, que no sea el primero ni el último de tu lista. Debe ser algo que desees mucho sin que te sientas devastado si no lo consigues. Además, debe ser un objetivo cuyo cumplimiento no dependa de otra persona. Cuando lo hayas elegido, puedes hacer el ejercicio que te daré aparte. Todos queremos ciertas cosas y todos deseamos disfrutar de los placeres de la vida, aunque cada uno de nosotros tiene una idea individual de lo que eso constituye. Para algunos, la palabra “abundancia” conjura imágenes de vacaciones en Hawai y largas limosinas, de opulencia y plenitud. Esto tiene que ver con los valores materiales. Para otros, significa una vida equilibrada y en armonía con los propios objetivos, rica en relaciones y amistades amantes, generosa en entusiasmo, gozo y buena salud. Esto tiene que ver con los valores espirituales. La abundancia en el plano espiritual proviene de adentro… y de arriba. La abundancia en el plano material proviene de afuera.. y de abajo. Pero no hay motivos para que no puedas tenerlo todo. Iniciar una asociación con nuestros Ángeles crea las condiciones que nos permiten triunfar, prosperar y crecer, desarrollando nuestra naturaleza más elevada. Estas condiciones son la franqueza, la cordialidad y la gratitud. El contacto activo y cotidiano con nuestros guardianes expande el alcance de nuestra visión, que pasa de “yo” a “nosotros”, de los intereses personales al interesarse por otros y por el bienestar de nuestro planeta. Según nos volvemos más y más hacia nuestros Ángeles, desarrollamos nuestra abundancia espiritual. Nos tornamos agradecidos por lo que tenemos. Y eso establece una base para que comencemos a recibir también en el plano material. Cuando sabes que Dios te ama, que tus Ángeles están bien dispuestos a asistirte para que logres tu mayor deseo, te abres a la abundancia del universo y a las maneras en que esta pueda manifestarse en el plano físico. Comprendes y sabes en lo más hondo que eres merecedora. Cuando pides ayuda a tus Ángeles, deja que ellos decidan de qué modo se materializará. Pide que se manifieste lo que deseas (o algo mejor), para el mayor bien de todos. Uno de los muchos dones que nos traen los Ángeles es la claridad. Y ser claro es, en gran parte, liberar pensamientos y sentimientos que puedan impedirnos alcanzar nuestras metas. ¿POR QUÉ BUSCAMOS EL CONTACTO? ¿POR QUÉ BUSCAMOS EL CONTACTO? Nada hay más cerca de nosotros, salvo el amor de Dios, que la presencia de nuestros ángeles de la guarda. Nos conocen mejor, en forma más íntima, que nuestros padres o nuestros cónyuges. Se ocupan apasionadamente de nuestro bienestar espiritual y también de nuestra salud física, en cuanto ésta pueda efectuar lo espiritual (cosa que siempre sucede). Desde el momento de nuestra concepción, nuestros ángeles guardianes nos han acompañado, manteniendo sin cesar su contacto con nosotros. Saben lo que hacemos, conocen nuestras penas, se enteran de cuanto vemos y decimos. Tienen a su cargo la vida y la muerte de toda célula viviente y nos aman, porque son serse enviados por Dios y Dios es amor. Y el amor es la más básica, bella e importante de todas las comunicaciones, así como la más poderosa. Es algo tan sencillo como el niño protegido en brazos de su madre y al mismo tiempo tan complejo como la mujer sin hogar, enferma de SIDA, que, cuando encuentra a alguien más necesitado que ella, le brinda su único tapado para que se abrigue. Es hermoso, porque el amor crea belleza en el espíritu que ama y del que es amado. El amor es importante, porque nos trae el recuerdo de Dios, y Dios es amor. Y es poderoso, porque puede transformar nuestras vidas con más fuerza que un terremoto. El amor tiene necesidad de comunicarse. Ansía llegar al amado para que cada persona sepa que es admirada y querida y que alguien está cuidando de ella. Cuando le resulta imposible alcanzarnos por medio de hechos o de palabras, lo hace en espíritu. Necesita, debe comunicarse. Nuestros ángeles nos aman, y porque nos aman sólo piensan en nuestro bien. Quieren que nos sintamos felices y estemos en paz, desean que todos nos enteremos de cuánta es la sabiduría, la misericordia y el amor que ellos tienen. Quieren lo mejor para todos nosotros. Por nuestra parte, también amamos a nuestros ángeles, aunque la mayoría de las veces no estamos conscientes de ello. Quizás hayamos tenido alguna intuición de su labor en algún momento de la vida, como la mano que nos retuvo en el momento en que íbamos a ponernos delante de un camión, o aquella oleada de consuelo cuando llorábamos la muerte de un amigo bienamado, muerto no hacía mucho. Y también, sencillamente tenemos fe en la existencia de los Ángeles y en que ellos nos aman y se ocupan de nosotros. Pero, en última instancia, ya sea que hayamos visto o no a nuestros ángeles, hayamos podido hablar con ellos o no, lo que queremos es comunicarnos con esos seres. Deseamos verlos cara acara para agradecerles todo lo que cuidan de nosotros y cuánto nos guían. El ansia de tener una de esas formas de contacto es absolutamente normal. No tiene nada de extraño. El amor se encarga de salir en busca de lo que debe amarse: Dios lo hace; nuestros ángeles nos buscan, y nosotros buscamos a Dios y a todos los que se relacionan con Él o provienen de Él. Para eso estamos hechos y eso es propio de la naturaleza humana. El universo entero se maneja y alimenta con las energías del amor. El mundo se trasformaría todo, absolutamente todo lo relacionado con nuestras vidas, fuera motivado por el amor y recibiera su energía del amor. Creo que muy en lo hondo de nuestro corazón, todos estamos enterados de esto, pero tememos vivir de acuerdo con esas reglas, tal vez con la esperanza de que algún otro ponga a rodar la bola para que todos los demás podamos seguirla. Los ángeles están en condiciones de ayudarnos a dar más fuerza a nuestro amor, de modo que por eso queremos buscarlos y aprender. Nosotros decimos que no lo hemos oído ni lo hemos visto alguna vez, pero es que no nos hemos dado cuenta. Para conseguirlo, necesitamos desarrollar nuestra visión interior, nuestra conciencia hacia adentro, oír lo que sucede dentro de cada uno. Sólo entonces van a funcionar nuestros ojos y nuestros oídos. Y no hay otra forma de desarrollar la sensibilidad con respecto a nuestros ángeles, que constantemente nos hablan en lenguas angélicas, que están mucho más allá de lo que pueden captar los sentidos humanos. Hemos de preparar neutro espíritu y nuestro corazón, y en ocasiones incluso nuestro cuerpo, y entonces sí estaremos en condiciones de que los ángeles lleguen hasta nosotros en tal forma que podamos reconocerlos como seres angélicos. Los motivos que nos muevan a desear tales encuentros han de ser puros y en absoluto originados en algún interés personal. Incluso así, debemos aceptar que tales encuentros podrían llegar a no concretarse nunca. No hay ruego ni promesa, por grande que sea, capaz de impulsar a nuestros ángeles a ponerse en contacto con nosotros. Nuestras conversaciones con el ángel custodio de cada uno - en lento avance- han de buscarse dentro de los límites del reino espiritual y nunca en la esfera física. Cuando sea necesario, dentro de esta dimensión, llevar a cabo una entrevista con nuestro custodio, Dios y nuestros ángeles habrán de encargarse de que ello sea posible. ¿Qué determina el contacto? Cuatro factores que han de presentarse juntos, determinan si advertiremos o no que tenemos un contacto con nuestros ángeles: Ø Si forma parte del plan de Dios; Ø Si en verdad conocemos y entendemos qué son y qué hacen los ángeles, así como aquello que pueden hacer o no; Ø Si son puros nuestros deseos para desear un encuentro de esa clase, y; Ø Si estamos preparados para un encuentro El primero de esos factores - si forma parte del Plan - está totalmente fuera de nuestro control. Sin embargo, entiendo que si rezamos con fervor y sinceridad pidiendo el privilegio de ver a los ángeles de Dios con nuestros ojos de seres humanos, así como merced a nuestra percepción interior, el encuentro podría concederse. Desde luego, la concesión de ese pedido habrá de depender siempre del porqué de nuestro deseo de tener un encuentro angélico. Si las razones son puras y libres de motivos tales como la autogratificación, una curiosidad ociosa o el deseo de controlar a otros, o incluso sentir celos de quienes sí han tenido encuentros con ángeles, entonces podríamos estar más cerca de que el deseo nos sea concedido. Y en cuanto se refiere a estar preparados o no, ya es una cuestión del estilo personal de nuestra vida. * * * * * LOS CHAKRAS Así como el sistema nervioso coordina la actividad dentro del cuerpo físico, existen en el cuerpo energético centros que ayudan a integrarlo en nuestro vehículo físico, con nuestra mente y nuestras emociones. Así como hay en el cerebro diferentes zonas que se relacionan con diferentes funciones físicas y mentales, así cada uno de estos centros se relaciona también con diferentes funciones. Están localizados, no sólo en la cabeza, sino por todo el cuerpo. Estos centros energéticos se denominan chakras, palabra sánscrita que significa "rueda", pues cuando volvemos nuestros sentidos hacia adentro para explorarlos los vemos y sentimos como discos o esferas giratorias. Hay ocho chakras principales que se disponen en línea, desde la base de la columna hasta la parte alta de la cabeza, y es con estos centros energéticos con los que trabajaremos en el siguiente proceso de cimentación . Hasta hace poco nos concentrábamos en siete chakras principales, pero a medida que evolucionamos y nos vamos acercando a los ángeles, un nuevo chacra está despertando dentro de nosotros. Los llamamos chakra del timo. Se encuentra entre los chakras del corazón y de la garganta. Así como los ángeles están abiertos a toda la vida, este nuevo chakra nos sostendrá mientras aprendamos a abrirnos más y más los unos a los otros. La función del chakra del timo es generar paz y amor universal. También se vincula con la glándula timo, parte importante de nuestro sistema inmunológico. El despertar de este nuevo chakra fortalecerá nuestro sistema inmunológico y nos ayudará a tratar con el cáncer, el SIDA, las enfermedades del corazón, los ataques y otros males. Dedica el tiempo necesario a estudiar el diagrama siguiente, para poder familiarizarte con la localización de los chakras y los colores que se relacionan con ellos. Chakra de la Raíz: Base de la columna, su función es la supervisión y seguridad; color - rojo; elemento - tierra; reino mineral. Chakra Sexual: Bajo vientre; sexualidad, creatividad, naranja; elemento agua; reino vegetal. Chakra del Plexo Solar: Región del plexo solar; función - logros y poder; amarillo; fuego, animal. Chakra del Corazón: Centro del pecho; amor; verde; aire; humano. Chakra del Timo: Parte superior del pecho; compasión, paz; aguamarina; reino - enlace con el mundo del alma. Chakra de la Garganta: Garganta; comunicación; azul; reino angélico. Chakra del tercer Ojo: Centro de la Frente; intuición; añil; arcángeles. Chakra de la Coronilla: Parte superior de la cabeza: conciencia cósmica; violáceo; el Creador. Cuando te hayas familiarizado con el diagrama y el gráfico, estarás listo para explorar tus chakras. La mayor parte de las personas no sabe dónde tiene el páncreas o el hígado, mucho menos los órganos del cuerpo sutil. Tal vez no sientas tus chakras la primera vez que hagas un ejercicio con los chakras. Quizás tampoco los veas. O puedes sentir algunos con más potencia que otros. No te preocupes si no lo consigues de inmediato. La afinación de los sentidos sutiles es progresiva; cuanto más repitas los ejercicios, más mejorarás. Observa si algunos son más fáciles de percibir que otros. Aspira más profundamente hacia aquellos con los que te sientas menos vinculada, hasta que tu conciencia de todos sea igual, hasta que todas sus luces brillen con potencia. Las energías de cada chakra se relacionan con zonas de tu vida cotidiana y física. Te proporciono un breve resumen de los principales asuntos pertinentes a cada uno, en lo mental y lo emocional, en lo físico y en lo psíquico. Concéntrate en un chakra determinado cuando estás dedicada a la actividad correspondiente, puede ayudarte a fluir en armonía con tus más elevadas intenciones. RAÍZ: Seguridad, cimentación, presencia, confianza; aparato digestivo inferior. SEXUAL: Sexualidad, sensualidad, intimidad, creatividad; glándulas y órganos sexuales; clarisensitividad. PLEXO SOLAR: Poder, control, logros, autoestima; glándulas adrenales, tubo digestivo superior; sensibilidad de las "ondas" de gentes y sitios. CORAZÓN: Amor, compasión, perdón, entrega, aceptación; corazón y sistema circulatorio; empatía. TIMO: Amor universal (incondicional), hermandad, lazos con toda la humanidad, paz; timo y sistema inmunológico; telepatía. GARGANTA: Comunicación, espontaneidad, hablar y oír la verdad; tiroides, garganta y oídos; clariaudiencia. TERCER OJO: Sabiduría, discernimiento, visión espiritual, glándula pineal, cerebro / mente; clarividencia. CORONILLA: Yo Superior, espiritualidad; pituitaria, cuerpo energético; conciencia cósmica. Como verás, si tienes dificultades con tu hogar y tu trabajo, el que participa es tu chakra de la raíz. Los problemas financieros se relacionan con los chakras de la raíz y del plexo solar, puesto que las preocupaciones monetarias afectan tu sentido de la seguridad y de tu imagen personal. Si analizas temas relacionados con el amor y las relaciones, trabaja con el chakra del corazón. Si estás estudiando para un examen, presta atención a tu tercer ojo. Si piensas en cambiar de ocupación para dedicarte a un objetivo en concreto, ten conciencia de tu chakra del plexo solar. En cuestiones de salud, puedes consultar el detalle y ver dónde los chakras se relacionan con tu cuerpo físico. Una ronquea o una laringitis involucra el chakra de la garganta; si tienes problemas estomacales, trabaja con el chakra del plexo solar, que se relaciona con la parte superior del tubo digestivo. * * * * EL ÁNGEL DE LA ACEPTACIÓN Un ángel que se especializa en ayudarte a confiar en el proceso divino, a tener fe en tu futuro y en el futuro del mundo, y a aceptar que la voluntad y el plan de Dios son extremadamente buenos, es el Ángel de la Aceptación conjunto con el Ángel de la Paciencia. Este ángel es de naturaleza femenina. En la mitología griega se la conocía como Iris, "la diosa del Arco Iris, dotada de alas doradas y mensajera de los dioses.. Era la encargada de transmitir a los hombres las órdenes de los dioses, viajando por el camino del Arco Iris". También se la llamaba Reina de los Cielos, y se dice que era la mensajera habitual de la Reina de los Dioses, la guardiana de los Misterios. Examinemos un poco las palabras clave que acabamos de ver: El arco iris representa el canal o pasaje entre el reino de la tríada espiritual, o divina conciencia, y la personalidad, y es también el camino que recorre Iris al traer los mensajes que provienen de lo alto. El arco iris también simboliza el signo de la alianza que se describe en el Génesis (9:13-15); por lo que este ángel es también el Ángel de la Alianza, lo cual significa que el mundo de un individuo no será inundado por el diluvio de la negatividad si ese individuo encarna las cualidades de este Poder Causal. ¿Y en qué consisten esas cualidades? En tener un sentido de proporción en la vida, junto a la capacidad de mantenerse con firmeza y equilibrio en el camino espiritual mientras la vida nos hace oscilar hacia atrás y hacia delante, entre el polo positivo y el polo negativo. En la cualidad de practicar la moderación en todas las cosas y de no caer en el fanatismo, independientemente de la pasión o devoción que sintamos hacia una determinada actividad. En la fuerza que nos capacita para concentrarnos en la dirección espiritual y para seguir el plan de la vida mientras se va desarrollando y nos revela los objetivos cada vez más grandes e importantes por los que debemos luchar. ¿Acaso un diluvio de pesimismo y de escenas que representan lo peor que puede llegar a suceder podría sumergir a una persona así? No, de ninguna manera, pues cuenta con la poderosa ayuda de este ángel. Su nombre de "Reina de los Cielos" se refiere al principio femenino en la conciencia de la personalidad recta, al sentimiento de la verdad espiritual que anida en un individuo cuya conciencia y comprensión se basan fundamentalmente en los valores superiores. Como una "mensajera de los dioses", su tarea principal siempre consiste en recibir y transmitir las verdades espirituales que le comunica la "Reina de los Dioses, la Madre del Mundo, es decir, el tercer aspecto de la trinidad, el Espíritu Santo." Este ángel representa el vórtice, o remolino, a través del cual la expresión de las energías de aceptación y paciencia han de ser extendidas a lamente y al corazón del individuo. La palabra aceptación significa consentimiento y estar de acuerdo con Dios en que los seres individuales son divididos, es decir el reconocimiento del Yo como forma de una expresión de Dios. La aceptación es la máxima entrega, la aceptación de la Presencia de Dios en ti como tu YO. Es a través de esta aceptación que la personalidad cede su lugar a la individualidad. Sí, Iris no sólo nos recuerda quiénes somos y qué somos, sino que también nos proporciona la tenacidad para mantenernos firmemente en el camino espiritual hasta que la experiencia de la realización - la comprensión absoluta de nuestra verdadera identidad - comienza a despertar en nuestra conciencia. Cuando su energía se encuentra bloqueada, lo cual se debe, por lo general al temor al futuro y a la falta de confianza en el proceso divino, el individuo encuentra dificultades para adaptarse a las situaciones nuevas, manifiesta una tendencia a discutir con casi todo el mundo, se vuelve despilfarrador, extravagante y frívolo. Ahora llama al Ángel de la Aceptación y al de la Paciencia e inicia una amistad con la Reina de los Cielos. Ella te hará elevarte hacia el camino del puro pensamiento y te enseñará lo que realmente significa el optimismo. Ella no te mimará i estará de acuerdo con las excusas que le presentes para justificar tus actos irracionales, tus arrebatos emocionales o tu conducta demasiado indulgente con respecto a cualquiera de tus acciones. Ella siempre te dirá la verdad y esa es la razón que hace que pueda ser un aliado tan confiable a lo largo de nuestro viaje espiritual. Tú también amarás su manera franca, sincera y directa de expresarse. Finalidad: Suministrar la energía que nos capacita para confiar en el proceso divino con total aceptación del "pase lo que pase", viviendo día a día con calma y ecuanimidad. Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: dificultades para adaptarse a las nuevas situaciones y circunstancias; tendencias al despilfarro y a la extravagancia; persona a la que le gusta discutir. Su energía resulta bloqueada debido a: el miedo al futuro; un sentimiento inconsciente de que la voluntad de Dios no siempre es buena; la falta de confianza en el plan y en las intenciones que el Espíritu tiene para los seres individuales. * * * * A LOS ÁNGELES CONSTRUCTORES (Oración para las mujeres embarazadas) ¡Os saludo, legiones de Devas constructores! Venid en nuestra ayuda. Custodiad a esta criatura que nace En el mundo de los hombres. Dad fuerzas a la madre, Enviad vuestros Ángeles benévolos Que asistan al nacimiento Y anuncian el alba de la nueva vida. Llevad al hijo que nace La bendición del Señor. ¡Os saludo, legiones de Devas Constructores! Venid en nuestra ayuda. Guiad al niño que nace Al mundo de los hombres Para que su Divinidad interior sea liberada. * * * * * AL ÁNGEL DEL GRUPO Es una oración para recitar cuando hay un grupo que se ha confiado a la protección de un Ángel. Hay que recitarla cada vez que el grupo se reúne. Al final, antes de cada uno se aleje para tomar su propio camino, se recitará la siguiente fórmula: Ángel nuestro, protector y aliado, Recoge y transforma nuestros pensamientos de amor. Abre las puertas entre tu mundo de luz Y nuestro mundo de niebla. Guía nuestros pasos sobre el punto que nos une Y que el puente sea ancho y seguro. Acerca de nosotros tus Hermano Para que escuchen nuestra llamada. Aleja las nieblas de la materia Para que vea nuestro intento de amor Y nuestro corazón puro. Dejad abiertas las puertas para que invocándoos Podemos sentiros cerca. Con vuestra ayuda Nos sea dado proteger, consolar, curar. Nos sea dado ayudar a quien sufre En el cuerpo y en el espíritu. Vuestra guía extienda nuestros conocimientos Pues conocer es servi LA ENERGÍA Podemos seguir comprendiendo otros puntos que generan nuestro universo no sólo a través de lo espiritual, sino también ayudados por la ciencia. Tanto el planeta Tierra como nuestro cuerpo están formados por masa, materia. Se ha comprobado a través de la física cuántica que la célula tiene inteligencia propia y que puede asimismo autodirigirse y automodificarse. Pero básicamente la energía, la vibración, no sólo se transforma a nivel de la materia física, sino también a través de otros planos de materia que vamos a seguir explicando más adelante. Ya hace cincuenta años la ciencia conocía ochenta y tantas formas de materia física (en la actualidad se conocen muchos más) y sabíamos que la materia se componía de partículas increíblemente minúsculas con espacios intermedios. Pero ahora empezamos a saber que es tanto el espacio comprendido entre la materia que en cierto sentido puede decirse que nada es totalmente sólido, todo está compuesto de átomos, y el átomo, a su vez, contiene electrones, neutrones y protones que giran en órbitas o vibran con gran rapidez formando un conjunto de partículas, espacio y cargas eléctricas que a su vez forman la materia. Así como el cuerpo físico es materia más concentrada, existe el cuerpo emocional que sería el conjunto de emociones que sentimos. El Cuerpo Mental es el conjunto de pensamientos que nosotros mismos irradiamos permanentemente, que también forman otro cuerpo. Todos los cuerpos integrados forman el cuerpo espiritual. Hace cincuenta años se había empezado a comprobar que hasta las más insignificantes partículas no son cosas sino manojos de vibraciones. Hay diversas formas de energía; se trasladan por el aire y el espacio sin perder sus formas características debido a su diversa frecuencia de vibración. Es así que las vibraciones que abarcan desde una frecuencia de quince por segundo hasta quince mil por segundo, son perceptibles por el oído humano como sonidos. Las vibraciones que sobrepasan la última cifra citada, dejan de ser percibidas por nuestro oído, pero al alcanzarse una frecuencia de un millón quinientas mil vibraciones aproximadamente, principia esa forma de energía llamada calor, que puede ser percibida por otro de nuestros sentidos. Más arriba en la escala de las vibraciones viene la luz, a menudo combinada con el calor, la cual es percibida por nuestros ojos. Las vibraciones luminosas más bajas empiezan con el rojo oscuro y las más altas forman el violeta; a unos tres millones por segundo se encuentran las ultravioletas y otras más, invisibles al ojo pero detectables mediante instrumentos como la máquina Kirlian. También pueden ser percibidas por nuestros sentidos internos. En un punto más elevado de la escala, todavía no puede decirse cuan algo, están las vibraciones del pensamiento, y éstas son esas vibraciones invisibles, inaudibles, que relampaguean de mente a mente. Son numerosas las razones que pueden aducirse para justificar que el pensamiento y la fuerza vital pueden ser consideradas como la misma naturaleza que la electricidad. Einstein demostró matemáticamente que en todo el universo existen grandes campos de fuerza. He aquí el gran concepto mental de Einstein, elaborado hace casi sesenta años: E = mc2. Esta fórmula expresa la conversión de la masa en energía. Al utilizarse la energía atómica se demuestra de una vez por todas y para todo el mundo que la masa es energía. Como la energía es vibración, es indudable que todo es vibración. Ahora sabemos que somos vibración y de eso no cabe la menor duda. Nosotros estamos inmersos dentro de untar energético vibracional, todo lo que pensamos y sentimos también va creando las realidades que todos vivimos. Las vibraciones de nuestros sentimientos y pensamientos continúan formando cuerpos no materiales o no perceptibles a nuestros ojos, como se explicó antes. Si nosotros enviamos un pensamiento, no es unidireccional, funciona como un boomerang, como se cree en el plano tridimensional. La energía vibra en planos muy elevados, más allá de lo que nuestra conciencia puede comprender: sólo nos aceramos a percibir cuando nos conectamos con nuestro interior que funciona de manera más sutil y perfecta de lo que nuestros sentidos externos puedan captar. * * * * * TRANSFORMACIONES Una de las principales causas de que la gente crea que los ángeles se nos dan a conocer con tanta frecuencia, es el deseo que los impulsa a enseñarnos a crecer y convertirnos en buenos administradores de este planeta. Tal idea nos dice que los ángeles están junto a nosotros para ayudarnos a elevar nuestra conciencia, nuestro auto-reconocimiento espiritual como raza y no sólo como individuos. Casi podríamos decir que los Ángeles están con nosotros para proporcionarnos una dosis de vitaminas que debe administrarse en los momentos justos. Esta teoría, que en general se apoya en el lenguaje propio de la New Age, argumenta que el mundo está al borde de una transformación tan gloriosa que ni siquiera encontramos palabras para describirla. Los Ángeles se hallan entre nosotros para servirnos de guías, para ayudarnos a penetrar en un nuevo nivel en cuanto a la conciencia que debemos tener de la tierra. Y cuando llegue el momento, a su debido tiempo, veremos a todos esos Ángeles que nos rodean en forma permanente y viviremos con ellos como nuestros amigos y salvadores. Parece que, en un sentido limitado, este concepto de transformación es cierto. Creo que los ángeles se encuentran entre nosotros a fin de que se produzca un cambio profundo en el mundo. Pero no por eso supongo que ellos habrán de hacerse cargo del trabajo. Su presencia más obvia en nuestra vida es para despertarnos a la necesidad de empezar a modificar el mundo a fin de que sea tal como ellos y nosotros lo deseamos. Y cuando nos hayamos desarrollado los luciente como para sembrar amor, por haber cambiado nosotros y por haber transformado el mundo de nuestro alrededor, ya no necesitaremos ayuda para ver a nuestros ángeles y caminar con ellos. Sólo Dios sabe cuánto tiempo demandará esto. En ocasiones parecer que la única frontera que hemos alcanzado es la frontera del desastre. Poseo la esperanza de que tengamos la sabiduría necesaria como para aprender, y sé que ella es parte del motivo de que los ángeles se hayan tornado visibles con tanta frecuencia en los últimos tiempos. Nuestros Ángeles, desde luego, aspiran a que logremos nuestra transformación personal, no menos que la transformación de la tierra. Y así es como tendría que ser. No estamos en condiciones de cambiar el mundo para mejorarlo si no podemos siquiera cambiarnos a nosotros mismos y despojarnos de celos y envidia, perjuicios y codicia, y de todas las formas que puede revestir el mal. Y no podemos hacer nada de eso sin contar con la presencia de Dios en nuestra vida. Los Ángeles que se encuentran entre nosotros son otras tantas señales de esperanza para indicarnos que nuestra transformación - y la del mundo entero - no es imposible. El cielo no dista una galaxia de nosotros, sino que está aquí, nos dicen; el reino de Dios está aquí, en nuestro medio… y aquí estamos nosotros para demostrarlo. Las barreras no son insuperables. Dios están tan cerca como los latidos del corazón. Es de fundamental importancia tener en cuenta que debemos invocar a nuestros Ángeles, por la sencilla razón de que ni ellos podrán ayudarnos tanto como desean, si nosotros no lo invocamos. Todos nosotros, más de una vez nos hemos quedado cortos, sin alcanzar nuestro objetivo, por no pedirles ayuda. Los Ángeles están aquí para socorrernos en aquellas cosas que no podemos hacer solos. Y me refiero a las cosas sobrenaturales, no a las comunes. Por ejemplo, hay mucha gente que suele decir: "Yo estoy tranquilo porque tengo apostado en la puerta de casa a mi ángel guardián, de modo que ni me preocupo por cerrar con llave cuando salgo". Sin embargo, no es esa la responsabilidad de los ángeles. Por el contrario, se supone que cada uno de nosotros debe preocuparse por la protección personal de sus bienes terrenales. Por cierto que a los ángeles les agrada sobremanera poder ayudarnos. Es su misión, y cuanto más los dejamos hacerlo, más felices son. Les gusta realizar cosas que nos ayudan. * * * * * LOS MENSAJEROS Tanto en el Nuevo como en el Antiguo Testamento hallamos numerosas historias de Ángeles que se aparecen a los hombres y que traen mensajes. Estos mensajes casi siempre anunciaban acontecimientos de capital importancia, por ejemplo, el nacimiento del Mesías. Después de este hecho, no se conocen muchos casos de apariciones de Ángeles. Sin embargo, ellos nos siguen enviando mensajes. Dado que no siempre los vemos y oímos físicamente, hemos de intentar permanecer creativos y perceptivos, para así estar en condiciones de recibir sus mensajes. Los Ángeles utilizan sistemas para difundir mensajes que ni siquiera imaginamos. ¿Te has encontrado alguna vez sentado durante horas, devanándote los sesos, intentando hallar la respuesta a una pregunta o problema? Precisamente en el instante en que decides dejar de meditar, aparece una paloma en la cornisa de tu ventana. Al reparar en ella sientes una sensación de calor y paz. Entonces, cuando te acercas a la ventana, ves pasar un camión que lleva escritas las palabras que te proporcionan las respuestas que tu cabeza no logró encontrar. Una vez acabada la lucha por hallar esa solución, te das cuenta de que el mensaje te ha llegado sin hacer tú el mínimo esfuerzo. Presta atención a las sutilezas de la vida. Los Ángeles pueden llegar a nosotros de maneras distintas pero que a menudo se nos escapan. Es en nuestros sueños donde los mensajes se nos manifiestan con más frecuencia. Los Ángeles, al comunicarse con nosotros, demuestran ser creativos y de la misma forma deberíamos serlo nosotros al recibir sus mensajes. Los mensajes del cielo son siempre para el bien supremo de la humanidad; nunca exigen el uso de la fuerza o de la autoridad. Algunos de nosotros identificamos a los ángeles con fuerzas espirituales que guían a nuestro Ser Superior infundiendo pensamientos nobles a nuestra conciencia. Independientemente del papel específico que juegan, todos los ángeles son de una forma u otra mensajeros. Los que son heraldos de Dios traen las nuevas más vitales. Estos portadores de noticias no se irán hasta que recibas su mensaje. Por consiguiente, recuerda que debes relajarte y dejarte llevar por la intuición. * * * * * EL ÁNGEL DE LA ARMONÍA Imaginemos por un momento lo que pasaría si una persona perteneciente a la cuarta dimensión del mundo, viviera en nuestro plano físico, y como él o ella aparecería ante los ojos de los demás. Esa persona representaría el perfecto equilibrio entre la cabeza y el corazón, la voluntad y el amor, el interior y el exterior, el trabajo, y el juego, la quietud, y la acción, la impresión y la expresión, el escuchar y el hablar, el recibir y el dar, la irradiación y la atracción. Esa persona imaginaria sabía seguramente cómo vivir. Tendría un flexible y relajado campo de energía y una conciencia del equilibrio total, lo cual es otra forma de la estabilidad, definida como regularidad, aplomo y seguridad en sí mismo. Todas las cosas parecían encontrarse unidas, lo cual es el significado del vocablo griego "harmozein", del cual se deriva nuestra palabra armonía. Y como un subproducto de este orden, equilibrio y armonía, esa persona irradiaba una sensación de paz, de serenidad y de tranquilidad. Qué maravilloso sería si todos expresáramos esa misma clase de energía, ese mismo estado de conciencia. Por cierto que la imagen que tendríamos de nosotros mismos sería diferente y que, sin temores ni culpas, podríamos incluso comenzar a vivir honestamente, como a todos nos gustaría hacerlo. Y eso sin decir que las demás personas se sentirían muy contentas de estar junto a nosotros. Pero nosotros no podemos fingir. Pero si tratamos durante un tiempo de representar un rol de orden y armonía, desde el punto de vista de la personalidad humana, muy pronto nos convertiríamos en hermosos pero repugnantes robots, en dulces máquinas excesivamente controladas, emanando permanentemente un aire protector y condescendiente. ¿Has conocido a esas personas que presentan una perfección superficial, pero tan delgada que se puede ver a través de ella? Y, detrás de esa máscara de imperfecta superioridad, en todas ellas encontramos una revuelta masa de temor y de ira reprimidos. Para ser realmente una manifestación de orden y armonía, debemos tomar la Energía del Alma que produce esas cualidades, y entonces llegamos a ser y ya no es necesario representar ningún papel. Te sorprenderás al saber que la energía que manifiesta todos estos atributos es la alegría. El orden y la armonía nacen de la alegría, y no al revés. El Ángel de la Armonía es la "alegría del Señor", la pura energía del regocijo, el júbilo y el éxtasis del Yo Superior, que se irradia como el sol del mediodía para disipar las sombras de la tristeza, la miseria y la desesperación. Y esto se logra estableciendo el equilibrio y la estabilidad en nuestras vidas. La invocación de este Ángel nos restablece la armonía, libera tensiones, aplaca el estado agresivo. Permite ver la solución de los problemas con mayor claridad. Brinda paz espiritual. Genera un campo positivo que pone fin a la tristeza ocasionada por cualquier motivo. Brinda más alegría y ganas de vivir. El Ángel de la Armonía ayuda a eliminar la ansiedad. Especialmente indicado para lograr una recuperación rápida, incluyendo problemas afectivos de pareja. Restablece el ánimo, da fuerza, temple y empuje para realizar cualquier tarea que se emprenda. aumenta la vitalidad y la energía. Actúa contra las fluctuaciones de ánimo, produciendo un campo mental y una actitud positivos. Si queremos evolucionar espiritualmente hemos de crear constantemente armonía en nosotros mismos y alrededor nuestro. Te propongo que: Siéntate en un lugar cómodo y tranquilo. Cierra los ojos y relájate. Visualiza una luz de un color a tu elección que te evoque armonía. Si una vez visualizado no te sientes totalmente a gusto con ese color, cámbialo como cambiarías el canal del televisor hasta que encuentres el que te satisface visualmente. Invoca al Ángel de la Armonía y pídele que la armonía entre a tu vida. Antes de despedirte, y abrir los ojos, dale las gracias. Finalidad: En la vibración de la paz en la conciencia; nos ayuda a mantener el equilibrio y la imparcialidad ante todas las situaciones; nos inspira a vivir con integridad. Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: disfrutar ante la idea de un conflicto, un adversario permanente, un Creador de desorden; una persona que experimenta mucha oposición en todos los ámbitos de su vida. Su energía resulta bloqueada debido a: la ausencia de alegría y de inspiración; la creencia de que cualquier tipo de ataque está justificado por la autoprotección y de que la paz y la conciliación son signos de debilidad. * * * * * PROGRAMACIÓN ANGÉLICA NRO. 2 Abrirte a tu Ángel Ten a mano tu libreta de anotaciones y tu birome. Al tope de una página en blanco, escribe: "Abrirme a mi Ángel", y la fecha 1) Siéntate en tu lugar sagrado, con los pies bien apoyados en el suelo y los ojos cerrados. Siente la presencia de tu Ángel, que se acerca cada vez más. Imagina que te envuelve suavemente con sus alas. 2) Mientras inhalas y exhalas lentamente, siente o percibe la presencia de tu Ángel, que te extiende los brazos. Respira esa proximidad y deja que dentro de ti surja una pregunta. 3) Concentra la atención en tu corazón. Pon en tu corazón la pregunta que deseas formular, visualizando las palabras escritas allí. 4) Cuando sientas las palabras en tu corazón, abre los ojos y anota la pregunta en tu cuaderno. Vuelve a cerrar los ojos. 5) Con las palabras de tu pregunta en el corazón y en la mente conéctate con tu profundo deseo de oír la voz de tu ángel. Escucha en tu corazón y en tu garganta. Pon atención a cualquier sentimiento que surja. Los ángeles llegan a nosotros a través de los sentimientos, de modo que esa pueda ser la primera forma de contacto. Permite esos sentimientos y permanece abierto a las palabras que se presenten. 6) Anota todo lo que recibas, sean palabras, imágenes o sensaciones. 7) Recuerda agradecer a tu ángel su mensaje. 8) Lee lo que has recibido. Observa las sensaciones que te despierta el mensaje. Puede sorprenderte o quizás te conmueva. Si las palabras te llenan los ojos de lágrimas o si te sientes conmovida, sabrás que tu ángel ha hablado a través de ti. Los ángeles se presentan a nosotros de modo que podamos recibirlos. Si no estás segura de haber recibido nada, vuelve a cerrar los ojos y repite el ejercicio desde el comienzo, estableciendo una conexión más potente con tu deseo de comunicarte con tu ángel. Acepta con gratitud lo que recibas. No deseches ni critiques lo que aparezca. porque eso cerrara tu corazón, bloqueando la comunicación. Cuando aceptas, te abres; cuando estás abierta, es mucho más probable que recibas. * * * * *  LOS ÁNGELES Y LOS ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA Los espíritus de la naturaleza son en sí un orden angélico, pero están literalmente en una longitud de onda diferente de la de nuestros acompañantes espirituales. Algunos de los nombres que las diferentes culturas han asignado a los espíritus de la naturaleza son: devas, elfos, hadas, ondinas, sílfides, salamandras, faunos, duendes y gnomos. Son los patrones imperantes que controlan todo lo viviente: lo que crece, las cosechas y los jardines, selvas y lagos, peces, aves y animales. Encontraremos bajo su mando y su control cada cosa que exista en la inmensidad de la creación. El término oriental "Deva", con el que se definen las criaturas angélicas, expresa con gran eficacia su esencia. "Deva" deriva del sánscrito "resplandeciente" o más precisamente "ser de luz". Su raíz etimológica es: "dyaus", que en nuestra lengua se puede traducir como "pequeña Divinidad". En efecto, en la concepción oriental, el Deva es un especie de Divinidad menor, ligada con frecuencia a las fuerzas de la naturaleza. Usamos el término sobre todo para designar los custodios de lugares, de los árboles, de las montañas, de las islas aunque nuestro cuerpo humano también tiene espíritus naturales o Devas, tal como los llamamos. Los Devas de nuestro cuerpo son los principios organizadores que coordinan la inmensa cantidad de información que fluye constantemente por el cuerpo físico. Son el equivalente espiritual de la miríada de células, organismos y microorganismos que han acordado cooperar en conglomerados tales como nuestros riñones, el hígado, los pulmones, el corazón y el páncreas. De todos los seres angélicos, los espíritus de la naturaleza son los más afines a nuestra realidad humana. Son un reino que merece gran respeto, pues ha sido el más afectado por nuestras locuras ambientales. Sin embargo, continúan sirviendo de buen grado. Abrirnos ahora a ellos es muy importante, pues poseen mucha información vitalmente necesaria en esta época de transformación planetaria. Los antiguos, por supuesto, aceptaban el reino de los espíritus de la naturaleza sin cuestionarlo, como un hecho de visión y experiencia directos. Los órganos de percepción del mundo suprasensible se han atrofiado en el hombre moderno, como parte del precio que debe pagarse por la evolución de la mente científica analítica. Los espíritus de la naturaleza pueden ser reales como siempre han sido, aunque no perceptibles sino por quienes puedan volver a desarrollar la facultad de verlos y experimentarlos. Tal vez el fenómeno que nos ocupa ahora es simplemente uno de los muchos ejemplos de lo que se abre paso desde planos superiores, hacia nuevas posibilidades de cooperación creativa, tal como ha sido demostrado en Findhorn -Escocia y en Perelandra - Virginia, dos lugares de maravillas hortícolas en donde se puede ver y apreciar personalmente el enorme beneficio mutuo de una colaboración consciente entre humanos y espíritus de la naturaleza. Las personas sensibles que trabajan con la tierra siempre han tenido cierta percepción de la existencia del reino invisible. Lo sepas o no, te pones en contacto con los espíritus naturales cada vez que atiendes tus palabras, cuando respondes al impulso de abrazar un árbol, cuando caminas por un jardín o comes cualquier cosa cultivada. El cuadro que los Devas presentan es que desde su punto de vista, la situación del mundo es crítica. El mundo de los espíritus de la naturaleza está cansado del mondo en que el hombre está tratando a las fuerzas vitales. Los devas y los elementos están trabajando con la ley de Dios en el crecimiento de las plantas. El hombre está constantemente violándola. Hay una posibilidad real de que hasta puedan darle la espalda al hombre, a quien a menudo consideran como un parásito en la Tierra. Esto podría significar una retirada de la fuerza vital de las formas vegetales, con resultados obviamente devastadores. Con todo, su deseo es trabajar en cooperación con el hombre, a quien le ha sido dada la divina tarea de cuidar de la Tierra. Por generaciones el hombre las ha ignorado y hasta negado su existencia. Dondequiera que estemos podemos invocar a nuestros Devas, quienes sin duda están instantáneamente en contacto con aquellos que se hallan en la misma longitud de onda en cualquier otro lugar. El contacto no traerá necesariamente un conocimiento científico, aunque éste puede producirse a continuación. La posibilidad de cooperar con los Devas debería ser investigada cuidadosamente. Ha llegado la hora de hablar de ello abiertamente. Los Devas son los constructores de nuestro mundo. Personificaciones de la inteligencia creativa, gobiernan o transmutan lo que podríamos llamar energías (ondas o partículas que vibran en patrones) en estructura cada vez más "físicas" (incluso estructuras emocionales y mentales), y finalmente en lo que llamamos materia (que es un patrón en el espacio) Construyen vehículos para la expresión de la vida en todos los niveles: mineral, vegetal, animal, humano y suprahumano. Obviamente como constructores de vida habitan nuestro planeta desde hace mucho tiempo. En realidad, formaron la vida planetaria, así que son los Señores de la Involución y la Evolución, moldeando vehículos cada vez mejores, más precisos, más sensibles, para la expresión de la conciencia. En su condición de constructores, los Ángeles eran parte de la historia de la Tierra antes que, lo que llegó más tarde, la humanidad. En cierto sentido son nuestros padres que - en la infinitos e intrincados recursos y procesos de la naturaleza - en los infinitos e intrincados recursos y procesos de la naturaleza - produjeron además cuerpos para nosotros. Están inmutablemente ligados a la Tierra, si bien están más allá de ella en sus roles cósmicos. Ellos también están aprendido y transformándose, y dicen que el destino dévico y el humano confluyen. Los Devas son inmensamente poderosos. Como reguladores de los sistemas naturales, como agentes de los patrones de la creación, uno podría casi decir que son todopoderosos. En cuanto a los sentimientos los Devas son una fuente constante de alegría y exaltación. El "Diccionario de Todas las Escrituras y Mitos" de G.A. Gaskell, define a los Devas como "los que brillan", como "Exaltadas Inteligencias de Verdad, Sabiduría y Amor en los planos superiores". Operan desde los planos búdicos (principio de la sabiduría) y superiores en la promoción del proceso evolutivo. Están comprometidos con las energías más elevadas y atraídos por aspiraciones desde abajo…" Estas emociones y cualidades superiores se hacen inmediatamente evidentes cuando entran en contacto con cualquier nivel del mundo angélico, y estar en presencia de tal alegría, amor, pureza, levedad o paz (los frutos del espíritu, en la definición de San Pablo), es sentirse completamente vivificado y nuevo, y profundamente cómodo. Esas cualidades, esas expansiones emocionales se entretejen con todos los aspectos del mundo angélico, haciendo que su trabajo sea un juego, un éxtasis danzante, un arte consumado, un puro deleite, una paz que va más allá de la comprensión. * * * * * AFINAR LA CONEXIÓN Te has abierto a tu Ángel, has oído su bondadosa voz o sentido su presencia luminosa y amante. Has comenzado a disfrutar de su compañía celestial. Ahora estás lista para avanzar, desarrollando la capacidad de refinar y mantener un aclara línea de comunicación cuando y donde lo desees. A veces la comunicación se rompe. ¿Por qué ocurre esto y qué se puede hacer para remediarlo? ¿Y en cuanto a los mensajes que no son ciertos? ¿Cuál es la mejor manera de pedir orientación a tu Ángel para los asuntos personales? Encontrarás respuestas para esas preguntas y, para ayudar a resolver los pequeños problemas, utilizaremos técnicas más avanzadas para la Cimentación, Liberación y Alineación. Abrirnos a los Ángeles nos abre a otros mundos, a otras dimensiones de sensitividad. Te gustará explorar los reinos de arquetipos que moran en el inconsciente colectivo. Un arquetipo representa una cualidad o una serie de rasgos en especial; la diosa Venus, por ejemplo, representa la belleza femenina: la Virgen, el amor maternal. Los animales también cumples funciones arquetípicas: el león es valiente; el zorro, astuto y así sucesivamente. Con el ejercicio de cimentación avanzada, puedes entablar amistad con el reino animal, el vegetal y el mineral, así como conectarte con los Ángeles, Arcángeles y el reino arquetípico. Descubrirás que los chackras son lazos entre tu cuerpo sutil, el físico y otros mundos no vistos. Hablar con los Ángeles es como hablar por teléfono con un amigo: de vez en cuando la comunicación puede cortarse. Aún después de haber establecido un fuerte contacto puedes descubrir, de vez en cuando, que el mensaje se interrumpe. Las transmisiones que se detienen en el medio de un frase o cambian notablemente el lenguaje o de tono se deben a la conciencia del yo. El entusiasmo o la exuberancia pueden poder al YO en primer plano. ¿Alguna vez has notado súbitamente que estabas fuera de tu cuerpo? En cuanto eso ocurre, ¡BUM! Vuelves adentro como un disparo de cañón. A veces hablar con los Ángeles produce un efecto similar. Cuando uno comienza es bastante natural reaccionar con un asombrado: "¡Eh, mira esto!", pero eso puede disipar el estado de apertura y receptividad que tanto te costó crear. Si la conversación se empantana, bastará con que pidas a tu Ángel que regrese. Cuando pides consejo a tu Ángel sobre algo muy importante para ti, tu apego a un resultado o punto de vista en particular puede corromper o distorsionar la información que recibas. Por eso es muy importante despejar a conciencia la mente y las emociones de cualquier aporte a la respuesta antes de recibirla. Con respecto a la autenticidad del material recibido, las distorsiones se originan en el deseo y el miedo, que impiden que la voz intuitiva o más elevada surja veraza y con claridad. El deseo y el miedo crean un estado de capricho. Libérate de toda consideración antes de pedir una guía. Ten en la mente y en el corazón tu deseo de saber sólo la verdad. Pide que se te diga la verdad, que lo ilumine todo. Si hay alguna duda sobre la veracidad de la información, pregunta. Pregunta y vuelve a preguntar. Lo que se pregunta con sencillez y seriedad siempre recibe respuesta. El miedo es el complemento del deseo. Es lo que no quieres que suceda. Perturba la recepción angélica tanto como el deseo, con apegos y caprichos. En la vinculación con los Ángeles, una palabra que se usa muco es "rendición". Rendirse significa renunciar a los miedos y confiar que se impondrá el bien más elevado. Significa no ser caprichoso, sino voluntarioso. Antes de formular a tu Ángel una pregunta que te parezca importante, atiende a cualquier miedo que puedas tener formulándote estas preguntas: Si ocurriera (lo que temes) ¿qué sentiría? ¿Qué haría? ¿Y luego? ¿Estoy dispuesta a liberarme de este miedo? ¿Estoy dispuesta a conocer la verdad? Si la respuesta es sí, utiliza la técnica de Liberación Avanzada que te doy en hojas apartes. Se basa en los elementos de tierra, agua y fuego. Puedes descubrir que te relacionas mejor con uno de ellos que con los otros. Te recomiendo realizar una vez cada uno de ellos, para ver cuál es el más adecuado. * * * * * ¿ES UN ÁNGEL? Se pueden presentar algunas preguntas como: ¿Cómo saber cuándo es tu Ángel quien habla y cuándo tu mente? ¿Cómo saber si es un Ángel o un guía? Utilicemos la analogía del televisor, imaginando por un momento que tú eres el aparato. Hay muchos canales o emisoras que trasmiten. (En este caso, al hablar de canales nos referimos a una voz, no a la persona que lo recibe). Mientras no te abras a los Ángeles el único canal que puedes recibir en tu televisor proviene de tu mente, de tu yo. No es difícil detectar la diferencia entre tu mente y tu Ángel. Tu mente está llena de críticas y palabras tales como "deberías". Te dice qué hacer, cómo, y cuándo hacerlo. Y nunca deja de indicarte lo que has hecho mal. La voz de tu Ángel es serena y compasiva. A veces, irónica, ¡A veces habla en rimas!. Nunca censura ni te dice que te has equivocado; tampoco te indica qué hacer, aparte de indicarte mirar hacia adentro o ser más amante contigo misma. Siempre señala el punto de vista positivo y ofrece consejos constructivos. ¡Qué diferente suena del antiguo programa negativo que proviene de nuestra mente! Es un espectáculo completamente nuevo. En realidad, una de las maneras de identificar la voz angélica es la sensación que te produce. Las sensaciones de amor, de mayor auto aceptación, de paz interior, de ser profundamente queridos y reconocidos, son señales de comunicación angelical. También puedes tener una reacción física, aunque no con tus emociones, porque las estás bloqueando. El estado del corazón abierto es un requisito previo para hablar con los Ángeles. Otras manifestaciones físicas que pueden acompañar la comunicación angélica son: escalofríos, carne de gallina, cosquilleos en el dorso del cuello; una claridad de visión fuera de lo habitual; lágrimas, que fluyen cuando se abre súbitamente el corazón emocional, y un olor dulce o fragrante que no tiene explicación. Tal vez percibas algo que huele a flores.. cuando no hay flores alrededor. Todo esto indica las visitaciones angelicales. Una vez que estableces el contacto inicial con tu ángel, hay dos maneras de conversar con ellos. La primera es hacer una pregunta de carácter general y abrirse para recibir la respuesta, como por ejemplo: ¿Cuál es mi finalidad en esta vida? ¿Cuáles son mis dones? ¿Cómo debo llamarte? ¿Cuál es tu nombre?, etc., etc., Cada Ángel se comunica a su modo. Tal vez el tuyo quiera hablar contigo en cuanto te levantes. El estado soñoliento y relajado en que te encuentras un momento antes de dormir y al despertar, por la mañana, es sumamente apto para hablar con los Ángeles. Por este motivo, algunas personas tienen siempre la libreta de anotaciones y la birome cerca de la cama. Quizás tu Ángel prefiera comunicarse sólo en viernes o en otro día determinado. Y si dice que se llama Juan, no te sorprendas. No todos los Ángeles tienen nombres caprichosos. Si le preguntas su nombre y o recibes respuesta, no te preocupes. En realidad no tiene nombres personales; los que recibimos al preguntar corresponden a una vibración a la que nosotros damos un nombre. Si tu Ángel dice llamarse Gabriel o Rafael, ¿estás hablando con una arcángel? probablemente no, pero el Ángel pertenece al clan de Gabriel o de Rafael. Cuando tropieces con un Arcángel te darás cuenta, sin duda. La segunda manera de conversar con tu Ángel es interactuando utilizando el formato del diálogo. Una vez que empieces a desprenderte de viejas barreras mentales y emocionales, comenzarás a revelar tus verdaderas fuerzas, tus dones y tu bondad. Nuestros Ángeles viene a nuestra vida para ayudarnos en eso. Cuanto más dialoguemos con ellos, más información compartirán * * * * * EL ÁNGEL DEL CORAJE El verdadero coraje no consiste en vivir alocadas aventuras en continentes inexplorados, sino en vivir la única y gran aventura para la cual hemos nacido. La gran aventura es responder sí a la vida atreviéndonos a abrir nuestros brazos y nuestros corazones a lo desconocido, sea cual sea la forma que vaya a tomar, ayudándonos el Ángel del Coraje y el de la Confianza. Tener coraje es ser consecuentes con nosotros mismos, a pesar de lo que puedan decir los ignorantes que nos rodean y no nos dejan ser nosotros mismos. Si queremos crecer por dentro (Y ese es el objetivo de la vida encarnada) debemos estar abiertos a lo inesperado y ser valientes ante lo desconocido. Arriesgarnos puede darnos miedo, pero sin riesgo es imposible liberarnos de las cadenas de nuestro ego. Te propongo que: Te sientas en un lugar tranquilo y en el que estés segura de que nadie te va a molestar. Descuelga el teléfono. Lentamente, cierra los ojos y deja que la quietud que experimentas se apodere de ti. Visualiza esa quietud como la Vida que hay dentro y fuera de ti y entrégate a ella, sin miedo, con coraje. Visualiza como esta misma vida va creciendo y te va llenando de fuerza y valor. Es el Ángel del Coraje que estaba prisionero en tu interior. Libéralo, invítalo a entrar en tu vida. Dale las gracias por hacerlo. * * * * * PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 17 Audición Expandida Para oír la voz de tu Ángel también debes poder escuchar. El ejercicio siguiente está ideado para extender tu capacidad de escuchar y acentuar tu facultad de clariaudiencia, que está sobornada por el chackra de la garganta, el centro energético de comunicaciones de tu cuerpo. Esta habilidad no tiene nada de misteriosa: es simple extensión natural del alcance de frecuencia de nuestros sentidos. Antes de hacer cualquier ejercicio recuerda que tienes que estar bien relajada y cimentada; observa si hay algo que necesites liberar antes de comenzar. En ese caso, dedica algún tiempo para efectuar la liberación. Es mejor hacer este ejercicio sentada. Necesitarás una grabación de tu música favorita, tu cuaderno y algo para anotar. Pon la música y sube el volumen hasta que el sonido rebote en el cuarto y te rodee. Permítete sentir la música en el cuerpo y disfruta de las sensaciones agradables o felices que te brinde. Mientras disfrutas de la música, imagina que tu Ángel baila al compás de la melodía, cualquiera que sea la forma en que lo veas. Mantén la imagen de tu Ángel bailando hasta que acabe la música. Apaga el sistema de sonido y elimina cualquier otro ruido mecánico que haya en el cuarto, tal como relojes, ventiladores o acondicionadores. Luego prosigue con el ejercicio: 1) Siéntate, cierra los ojos y escucha el silencio. ¿Qué oyes? Escucha los sonidos que provienen de fuera: de la calle o de los vecinos. Sintoniza el más lejano. Sintoniza los más próximos a ti. Siéntelos en tu cuerpo. 2) Mantén los ojos cerrados. Después de escuchar los sonidos exteriores, ve hacia adentro. Escucha los silencios entre un sonido y otro, entre las notas, entre tus oídos. En ese espacio, entre tus oídos y tu garganta, está el sentido de tu Ángel, la voz de tu guardián y compañero. 3) Permanece quieto y sigue escuchando, siempre con los ojos cerrados. imagina que tu Ángel está sentado, o de pie, a tu lado. Tal vez no percibas palabras, pero si lo haces toma tu cuaderno y anótalas. Si no, quizás veas colores o líneas enredadas. Deja que las imágenes se traduzcan a sonidos en el oído de tu mente. 4) Cuando sientas que los sonidos y el silencio se han convertido en parte de ti, abre suavemente los ojos. Es posible que durante este ejercicio, tu Ángel te busque. Lo sabrás por el mensaje que recibas, mediante sensaciones, imágenes y hasta palabras. Pero aunque no recibas ningún mensaje, el ejercicio te pondrá en un nuevo sitio de atención receptiva. Durante la mayor parte del tiempo estamos ocupados charlando o pensando en lo que vamos a decir, que no nos permitimos los placeres del silencio, de escuchar los diferentes tipos de sonidos que viven en ese silencio. Es en el silencio donde nos hablan los Ángeles.

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